1 d’octubre de 2008

John Kenneth Galbraith (1)


El día 15 de este mes de octubre se cumplen los cien años del nacimiento de Galbraith. Cerca estuvo de cumplirlos en vida, pues murió el 29 de abril de 2006. Con todo, lo remarcable no es tanto su longevidad como la lucidez y plena forma intelectual que mantuvo hasta el último momento. Menos de dos años antes, a los 96, había publicado su último libro, considerado como una especie de testamento intelectual: "La economía del fraude inocente".

Galbraith, que el Washington Post, en su obituario, califica como un hombre del Renacimiento, fue profesor universitario, político, diplomático, funcionario del Gobierno y escritor; asesoró y escribió discursos para los presidentes Roosvelt, Kennedy y Johnson y escribió desde tratados académicos hasta novelas de éxito. Pero lo que le hizo popular para millones de lectores de todo el mundo fue su incansable labor de divulgación de la economía: su historia, sus entresijos y, para disgusto de sus engreídos colegas, su desmitificación. Por poner un símil un poco desenfadado, podríamos decir que fue a la Economía lo que Carl Sagan a la Ciencia o, en un ejemplo más próximo, Rodriguez de la Fuente a la Naturaleza. También fue controvertido, sobre todo entre sus pares: dice el New York Times, también en el obituario, que Mr. Galbraith was admired, envied and sometimes scorned for his eloquence and wit and his ability to make complicated, dry issues understandable to any educated reader. (Fue admirado, envidiado, y algunas veces desdeñado, por su elocuencia e ironía y su por su habilidad para hacer comprensibles, a cualquier lector instruido, los temas más áridos y complejos). Aunque la verdad es que no hizo grandes esfuerzos para ganarse la simpatía de sus críticos: la modestia, seguramente con fundamento, no era su mayor virtud ;-)

Ocioso es decir que no pretendo resumir a Galbraith. Hay docenas de libros y miles de artículos glosando su vida y su obra. Basta teclear su nombre en Google para que nos aparezcan 5.380.000 enlaces (una manera de empezar puede ser ir al primero de ellos, Wikipedia -mejor en inglés- y de ahí, hasta que nos cansemos). Sólo, a modo de ínfimo homenaje, quiero evocar con un par de pinceladas sendas temas en él recurrentes: la exposición, a veces mordaz, siempre ingeniosa, de los episodios de euforia financiera producto, entre otros factores, de la "cortedad de la memoria en materia financiera", junto con la "engañosa asociación de inteligencia y dinero", y su infatigable defensa de los pobres y menos favorecidos en un doble escenario: en el seno de los países más desarrollados y en el contexto mundial.

Espero que este aniversario sea motivo -y pretexto- para la conmemoración del personaje, y la revisión de su obra (no sé si también aquí, pero seguro en América) porque la casualidad ha querido que coincida con la tempestad financiera y económica más importante desde el crac de 1929 que, como decía, constituyó uno de los temas a los que dedicó el estudio durante más tiempo y de de forma más recurrente en sus obras. Es además significativo que estos dos temas que he mencionado, la especulación financiera y la suerte de los menos favorecidos, tienen su punto de encuentro en momentos de crisis financiera como el que estamos viviendo: mientras los responsables (mejor diríamos "irresponsables") del desaguisado se aseguran paracaídas millonarios y retiros dorados, la clase más desfavorecida es la primera en sufrir las consecuencias de la crisis. Dedicaré una entrada a cada uno de estos dos temas en breve.

5 comentaris:

  1. Brian: Nuestra memoria financiera es equiparable a la de los peces.

    ResponElimina
  2. Eso de los irresponsables, de la crisis ésta y todo eso, manda carallo, ¿verdad?
    Es eso que dicen de que si debes, por ejemplo, 3000 euros tienes un problema, pero si debes 3000 millones lo tienen los demás.
    Seguramente es necesario tapar el agujero con el dinero de todos, porque por ese agujero se nos puede ir hasta el último céntimo y la crisi puede no dejar de crecer en años; pero tiene muchos cojones (con perdón); muchos.

    Un abrazo.

    ResponElimina
  3. No soy purista soy un economista pragmático, que demanda reformas en el sistema para que los ciudadano puedan controlar a los estados, grandes corporaciones y políticos para que no “se desmadren” la denomino 4 via, por decirle de alguna manera, es una mejora a la 3 via de Giddnes, con las aportaciones de Habermans, (política deliberativa) porque opino que nuestra democracia esta bajo mínimos, el exceso de protagonismo de los políticos, es un cheque en blanco que reciben de los confiados e incluso muchos se podrían definir “ingenuos ciudadanos” cuando sabemos que existe el peligro de la codicia, de la economía casino, de la economía dopada, de la economía darvinista ( Factores previstos por los economistas, sociólogos ,psicólogos, científicos, psquiatras,neurologos y filósofos,) La solución esta en el eje: Ciencia, Economía y Sociedad, no solo en soluciones político-económicas. No invento nada nuevo, solo muestro que tenemos nuevas herramientas, la economía social, al economía del conocimiento, las redes sociales, las comunidades virtuales, para conseguir que la ciudadanía tenga voz y para conseguir la concienciación, la presión hacia las grandes corporaciones para que actúen de forma ética, existe también bancos éticos que promueven los micro créditos con buenos resultados.

    ResponElimina
  4. Galbraith tenia razón en todo lo que decía, pero no era políticamente correcto, no intereso darle el premio Nóbel, hay varios libros(breve historia de la euforia financiera) suyos de hace 10 -20 años, que analizando el crak del 29, predecía un nuevo crack, por la forma en que se genera la euforia en la bolsa, como a actúan los estados y grandes corporaciones. Su problema es que era muy divulgativo, un poco novelesco, no demostraba matemáticamente lo que decía, y sus detractores tenían muy fácil debatirle. Es un caso parecido al actual premio Nobel Krugman, el premio lo recibe por sus aportaciones en la economía internacional, sus hipótesis están demostradas, pero no se lo dan por sus artículos contra la política Bush, aunque tenga razón no las ha demostrado matemáticamente, científicamente no sirven. Por esto hay detractores –muy puristas- dicen que perdió un poco el norte, su gran “sentido común” que le caracteriza cuando analiza a los políticos.

    ResponElimina
  5. Volviendo al presente, creo la situación actual, es muy delicada se esta retrasando la caída del sistema porque solo se "repara" la situación financiera, no quedan recursos para reparar la situación económica, la real, la que afecta al ciudadano..

    ResponElimina