28 de octubre de 2009

Profecías autocumplidas



Si entrem aquí prendrem molt de mal, perquè a les hores jo tindria una resposta fàcil (...) tots els casos son diferents, però tots farien una mica de ferum...


Pujol alerta del perill de remoure el finançament dels partits

Si lo sabía él, que "aquí prendrem tots mol de mal..." Y es que sabe más el diablo por viejo que por diablo.

22 de octubre de 2009

El sentido común y sus enemigos

Cada uno es más o menos sensible a ciertos hechos o a determinadas circunstancias. Yo -no sabría decir exactamente el porqué- lo soy a los atentados al sentido común y a la lógica.

Viene esto a cuento del "caso Millet" y el circo montado alrededor del auto del juez. Por ejemplo, una de las cosas que argumentan los defensores de la puesta en libertad de los imputados es que la figura de "alarma social" ha desaparecido del código penal ¿Y...? ¿Quién ha hablado de alarma social? La sociedad no está alarmada, está indignada, que es una cosa muy distinta. Alarma social es lo que vemos en las películas de la serie negra, donde la gente no sabe quién será la siguiente víctima del asesino en serie. Aquí no hay alarma: los que tenían que ser estafados o robados ya lo han sido. Aquí, insisto, lo que hay es indignación.

Se me dirá que la indignación social tampoco está recogida en el código penal. De acuerdo, pero no es a eso a lo que iba, sino al atropello de la lógica. Leo en la prensa que la decisión del juez para dejar en libertad a Montull y Millet se basa en que no hay riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas porque:
«Las acciones realizadas por los imputados (cartas de confesión), en aplicación de una mínima lógica no se corresponden con unas personas que estén preparando su huida ya que es evidente que han tenido la oportunidad de fugarse desde el mismo día en que se produjo el registro del Palau, haciéndolo con una importante suma de dinero y sin reconocer ningún tipo de responsabilidad».
y porque:
«Los imputados no tienen acceso a los locales y sus personas cercanas también se han desvinculado de las entidades»
El riesgo, por definición, es la evaluación de las posibilidades de que algo pueda acontecer en el futuro, no la constatación de hechos pasados. Nadie nos va a asegurar una casa quemada o un coche accidentado. Pués bien, se concluye que Millet y Montull no se fugarán porque no se fugaron en su momento, y no destruirán pruebas porque ya no tienen acceso a las mismas. (O ya no quedan pruebas qué destruir porque sí tuvieron acceso a ellas con anterioridad).

Estoy convencido y no pongo en cuestión -entre otras cosas porque soy lego total en la materia- que el juez ha actuado de acuerdo con los procedimientos establecidos, lo que denuncio como un atropello al sentido común es que se evalúen unos riesgos 3 meses después de las hipotéticas contingencias.

El momento de máximo riesgo de fuga (como señala el propio juez) y de máximo riesgo de destrucción de pruebas fue cuando los mossos entraban por una puerta del Palau y Millet salía bajo un paraguas por la otra. Desde luego, a esos efectos, es ahora bastante irrelevante que sigan, o no, en libertad.

9 de septiembre de 2009

El presidente va desnudo... ¡y está sólo!

Lluís Foix decía el otro día, en forma de titular, lo que empieza ya a ser vox populi: Zapatero quizá no sabe más. Los comentarios de los visitantes de su blog son bien expresivos (tomo un par a modo de ejemplo): “el gabinete del que se ha rodeado el presidente obedece a imperativos de obediencia” dice uno. Y añade otro: “tristemente el tiempo nos va dando la razón, el Sr Zapatero es una persona mediocre que no se notaria en tiempos de bonanza, pero la crisis lo ha desenmascarado”. Enric Juliana se une al coro con un guiño a los lectores de Cercas: “El presidente del Gobierno ha tomado la ruta del chisgarabís, zascandilea y cada vez irrita a más gente”, mientras Arturo San Agustín, desde la trinchera de al lado, es más directo y corrosivo: “ El leonés, con esa boca de rape afligido que pone cuando aparenta sentir en lo más hondo todas las injusticias del mundo, ya no convence (…) Alguien ha de decirle a este hombre, a Zapatero, que no hable tanto para no decir nada.”

Bien, que Zapatero no da más de sí es un secreto a voces o, si se prefiere, una opinión cada vez más extendida, pero ¿y los otros? ¿Es que todo el Gobierno -y con él todo el Partido Socialista- está fatalmente resignado a hundirse con su líder? ¿No hay nadie más? Se da la conjunción de dos hechos graves: a) el presidente "no sabe más" y b) no quiere, no tiene, o ha rechazado, rodearse de un equipo competente. Lo cual nos lleva a la peor de las conclusiones: no sabe que no sabe.

Aún así, lo que realmente pone el vello de punta es que en todo el panorama político español no se ve alternativa. Porque, esta es otra -y la más gorda- ni dentro, ni fuera del PSOE, se ve el recambio. ¿Rajoy? ¿Recuerdan sus primeros discursos en el inicio de la anterior legislatura, cuando alguien creyó ver en él un nuevo Cánovas? Parece que llegó a creérselo, e incluso ninguneaba con saña al bisoño presidente diciéndole que para ser presidente "no basta con ser español y mayor de edad" y otras lindezas parecidas. Cierto, no basta, y bien que nos lo ha enseñado la dura realidad. Pero ¿qué nos ofrece Rajoy a cambio, además de un verbo más florido?

A esta situación nos ha llevado uno de los vicios más perniciosos en que ha caído la política española: el personalismo. Todo se fía al líder; a la imagen, al cartel. Nos hemos olvidado de que esta es una democracia parlamentaria para asimilarnos cada vez más a las democracias populistas que florecen en Latinoamérica. No se habla -y en eso los medios tienen una gran responsabilidad- del Partido Conservador o del Partido Progresista; se habla de Fulano o de Mengano. Y cuando Fulano y Mengano se deshinchan ¿qué nos queda?