2 de febrer de 2006

¿Choque o alianza de civilizaciones?
















El episodio de las caricaturas de Mahoma, con sus reacciones y sus contra-reacciones , me ha traído a la mente el famoso poema "Als die Nazis die Kommunisten holten..."

Según Wikipedia el poema es atribuído al pastor Martin Niemöller (1892-1984), aunque por alguna razón, en los países de habla hispana se atribuye frecuentemente a Bertolt Brecht.

Esta es la versión original:

Als die Nazis die Kommunisten holten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Kommunist.

Als sie die Sozialdemokraten einsperrten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Sozialdemokrat.

Als sie die Gewerkschafter holten,
habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Gewerkschafter.

Als sie die Juden holten,
habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Jude.

Als sie mich holten,
gab es keinen mehr, der protestierte.


Y esta la traducción:

Cuando vinieron por los comunistas,
yo permanecí en silencio;
yo no era comunista.

Cuando fueron en busca de los social-demócratas
yo permanecí en silecio;
yo no era un social-demócrata.

Cuando vinieron por los sindicalistas,
yo no dije nada;
yo no era sindicalista.

Cuando vinieron por los judíos,
yo no dije nada;
yo no era judío.

Cuando vinieron por mí,
no quedaba nadie para hacerse oir.

Esta noche he visto por televisión una manifestación pacifista en Copenhague en la que los manifestantes pedían perdón a los musulmanes ofendidos, después de que sus embajas y consulados hayan sido incendiados. Me ha producido una sensación ambivalente. Por un lado parece una reacción sensata; no es de esperar que la razón alumbre las turbas de los países musulmanes, así que lo más cuerdo parece aplicar aquello de que dos no pelean si uno no quiere. Pero por otro, ¿a donde lleva camino del apaciguamiento?. Sinceramente, no lo sé. Ayer y hoy he estado discutiendo en El Pombo sobre esto, y a decir verdad, cuanto más argumento menos seguro estoy de mis razones. Este era mi argumentario:

Yo creo que la cosa hay que plantearla en términos mucho más básicos y elementales. Pretender discutir sobre si la libertad de expresión de los 450 millones de occidentales es un principio más o menos irrenunciable que el derecho de 450 millones de musulmanes a no verse ofendidos en sus creencias (por no hablar de superioridades morales o culturales y otras sutilezas) es como discutir sobre el sexo de los ángeles. Hay un principio fundamental de la relación entre estados sobre el que se asientan las NU y sobre el que se han realizado los, quizá modestos pero no negligibles, avances en este campo: se llama principio de no ingerencia y de respeto a la soberanía de los estados. (O naciones, si prefieren el término)

En virtud de este principio, a) ningún estado puede inmiscuirse en los asuntos internos de un estado soberano, y b) el gobierno de un estado soberano es responsable subsidiario de los actos de sus ciudadanos frente a terceros. (No hace falta que se molesten en recordarme las violaciones de este principio que las conozco de sobra, pero una cosa no quita la otra).

Los países árabe-musulmanes son muy dueños de permitir a sus ciudadanos cagarse en la bandera danesa para pegarle fuego a continuación, boicotear los productos occidentales, cerrar el grifo del petróleo o, si me apuran, romper las relaciones diplomáticas. Pero lo que no pueden hacer es permitir o fomentar que individuos o grupos organizados, bajo su jurisdicción, amenacen y chantajeen, al margen de las leyes internacionales, a ciudadanos de otros países. Salvo que estemos en un estado de guerra, claro; en este caso todo está permitido. Pero por lo menos hay que saberlo.

Añado, por si viene alguien a recordarme que las cosas no son tan sencillas, etc., etc., que ya lo sé. Soy consciente de todas las implicaciones, de todas las complejidades y de que hablar de ir a la guerra de los mundos por una caricatura, es otra caricatura.

Lo que estoy diciendo es otra cosa. Digo que no es realista plantear un diálogo entre dos mundos tan distintos a partir de creencias, esencias y principios. Hay que buscar una entente, un modus vivendi, a partir de la realidad de que casi no compartimos nada. Esto es lo que establece el principio antes enunciado y es a lo único a lo que, hoy por hoy, se puede aspirar.

5 comentaris:

  1. Yo dudo mucho; también en este tema; pero aun así, más o menos tengo una postura (que puedes conocer si quieres).
    No sé hasta qué punto ésta coincide con la tuya (no he entrado en El Pombo), pero, aunque supongo que en otras cosas discreparemos, suscribo tu último párrafo. Algo así, entre otras cosas, pretendía decir yo.

    Un abrazo.

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  2. Brian, para acceder al pabellón hay que hacerlo por esta dirección:

    http://60gp.ovh.net/~pasosper/foro/index.php

    Al parecer estará así durante un par de días por problemas técnicos.

    Un abrazo,

    Er Opi.

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  3. Amigo Portorosa, tu comentario quedó sin respuesta por mor de lo que cuento en la última entrada del blog. Quizá tendremos ocasión de volver sobre este asunto que, por desgracia, no lleva trazas de agotarse.

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  4. Enterado, Brian. Voy a ver qué te ha pasado.

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